La producción mundial de geranio funciona sobre esquejes tomados de plantas madre. Todo el sistema depende de que esas plantas madre estén limpias — y cuando no lo están, el problema se multiplica a la misma velocidad que la producción.
Lo que arruina un lote de geranios
Bacteriosis — Xanthomonas hortorum pv. pelargonii es el patógeno más temido del cultivo. Sistémico, se transmite por esqueje y por herramienta de corte, y no tiene control curativo: el lote afectado se elimina. Un solo esqueje infectado en un banco de plantas madre compromete toda la campaña.
Botrytis cinerea — moho gris, favorecido por humedad alta y ventilación pobre. Se maneja con ambiente y con densidad, pero parte de material sano.
Virus — el del rompimiento floral del pelargonio (PFBV) y el latente (PLPV) entre otros. Rara vez matan la planta: degradan la floración y el vigor, que es de lo que vive el cultivo.
El cultivo de meristemos es la técnica establecida en la industria de planta joven europea precisamente para esto: producir plantas madre certificadas de las que arrancar limpio cada temporada.
Los tres grupos, y por qué importa la distinción
Zonales (P. × hortorum): los de maceta y jardinería masiva, con la mancha oscura característica en la hoja. Es donde está el volumen.
De hiedra (P. peltatum): porte colgante, para balconera y jardinera. Mercado ornamental de exterior.
De olor (P. graveolens y afines): hoja aromática, con demanda tanto ornamental como para extracción de aceite esencial. Aquí la uniformidad clonal no es solo estética: el perfil aromático varía entre individuos, y una plantación clonal da un material homogéneo lote tras lote.
Los tres se micropropagan, pero el protocolo y el número de subcultivos razonable no son idénticos.